FUMAR PUROS ES UN ESTILO DE VIDA
Víctor Luis Garza, México / @valmontvanilla


Cuando más que solo fumador, una persona es aficionada a los Puros, esto se convierte, irremediablemente, en un estilo de vida.

Podría pensarse que un fumador lo es únicamente mientras efectúe el acto de fumar o bien lo tiene por hábito, pero quienes a nuestra propia manera vivimos con pasión la afición del fumar Puros, sabemos que pensamos en ellos más tiempo del que los fumamos.

Los aficionados llevamos en la mente el Puro todos los días fumemos o no. Ya sea leyendo noticias sobre nuevos lanzamientos, sobre el mundo del tabaco, buscar establecimientos donde comprar, buscar accesorios o reseñas y catas para conocer qué opinan otros fumadores o qué se recomienda. Hoy en día con las facilidades del internet, compartimos experiencias o vemos en las diferentes plataformas que se fuman otros aficionados y su opinión sobre tal o cuál cigarro, accesorio o el mismo estilo del que profesamos.

Llegamos a casa y es inevitable echarle un vistazo al humidor. Ya sea solo por fuera o abrirlo para revisar los cigarros y luego, lo que es inevitable, hundir la nariz en el recinto de los puros para recibir ese delicioso aroma producto de la mezcla del tabaco y el cedro. Dentro del placer de ver y cuidar del humidor y, por lo tanto, de nuestros cigarros, está también el placer de guardar tabacos por un buen tiempo. En lo personal, me da placer saber que un puro tiene su tiempo de guarda y espera. No tiene fecha de encendido, solo espera y ya.

Luego vienen las inherentes aficiones del fumador de Puro. La buena mesa. Cada quién entenderá a que referirse por "buena mesa" o "buena comida", esto es tan subjetivo cómo el gusto mismo por los cigarros. La variedad parece no tener fin y qué bueno que así sea.

El Aficionado a los Puros por naturaleza es curioso. Siempre estamos buscando cosas nuevas en el arte del humo; accesorios, comida, bebida y también como disfrutar de esta pasión por el tabaco con otros gustos. Algunos van de pesca, al golf, a las corridas de toro, al fútbol, al café a leer, unos disfrutamos de una película o simplemente en la deliciosa y complaciente soledad deseada con la música que más nos guste, nuestros pensamientos o tomando notas sobre qué nos ofrece el cigarro. Opciones es lo que sobra.

Está también la búsqueda de un maridaje ya sea contraponiendo o resaltando. Entra uno al tabaco y de pronto se encuentra explorando otros horizontes tan extensos cómo los whiskys de malta (o del que les guste, vaya), rones, brandys o café (expreso, prensado, en cafetera de tres cuerpos, V60 y más) entre tanto que parece no tener fin y cómo decía, que bueno que así sea.

En el caso del escribano, lo que más me ha dejado el mundo aficionado a los Puros y el mejor maridaje, han sido los buenos amigos que gracias a estos rollos de Tabaco he conocido, pues si bien fumar solo es un deleite, compartir con un amigo un buen tabaco es sublime.

El aficionado a los Puros decía, pasa más tiempo pensando en tabaco que el que pasa solo fumándolo. Quienes nos conocen de cerca, saben que fumar puros no es sólo el consumo del tabaco, es parte de nosotros y cómo me dijo un colega aficionado chileno: "fumar puros es parte de mi forma de ser".

Respecto a la afición cada uno sabe cómo la lleva y cómo la desarrolla; por qué derroteros se va, en cuál o cuáles procedencias adentrarse, en qué rango de precios, en qué formato, con qué humedad, cómo cortas, cómo enciendes y con qué, cómo fumas, con qué acompañas ciertos tabacos, a qué hora fumas o donde y con quien estás.

Cada uno sabe cómo la vive, qué y cómo la disfruta más. Pero en algo estaremos siempre de acuerdo: recorriendo un infinito y delicioso camino, fumar Puros es un estilo de vida.