SENSACIONES
Jorge Muñoz, España / @humosdecastilla


Un lugar, un recuerdo, una sensación. Transportarnos, recordar, sentir. La evasión entre los dedos, el silencio. O si lo prefieres imaginar, sumergirte en tus pensamientos, viajar hacia tus sueños. Ese ruido de la vida ajetreada se apaga lentamente, como una vela en la madrugada. Inspiración.

Entre humo no hay nada escrito. Solo estáis él y tú, contemplando la incandescencia que te descubre en cada bocanada una sensación de paz entre sus sabores. Algunos amargos, otros dulces, tal cual como la vida misma.

Cada vez que enciendo un cigarro se que me espera un nuevo camino, algunos mas largos, otros mas cortos, pero siempre entretenido.

¿La escuchas? Es una historia. La historia que te cuenta ese tabaco que sujetas en tu mano, que reposa esperando a continuar con su relato. Como un abuelo en su sillón te cuenta como se ha convertido en lo que es ahora. Lentamente tu imaginación te transporta hacia esa tierra donde nació y creció tratado con cariño. Curtido por el sol y el viento se hace maduro.

Y tú, como ese nieto emocionado, lo escuchas entretenido, aprendiendo de la experiencia que da la edad y deseando saber más y más. Pero como todo relato tiene que terminar, pero aún queda lo mejor.

El suspense en sus palabras finales en forma de humo te hace engancharte más a su argumento. Te convence para que no quieras dejar de escuchar, pero muy pronto la historia terminará.

Ese momento llega. No te queda más remedio que darle descanso, muy a tu pesar. Pero piensas en ese cuento, piensas en el gran momento que te ha hecho pasar, y sonríes. Lo recuerdas desde el principio, cerrando los ojos mientras aun humea en su nicho dando sus ultimas notas de nostalgia. Cuando abres los ojos lo ves, vuelves a sonreír. Tu reacción es agradecerle tan grata compañía te ha ofrecido, mientras una sensación agridulce te indica que tu viaje ha concluido. Debes volver a la realidad, porque todo se acaba.