MÁS ALLÁ DEL CLICHÉ
Víctor Luis Garza, México / @valmontvanilla


Una vez estaba fumando un Partagas en una fiesta y un sujeto sin conocerme me dijo en voz alta, haciéndose notar, “te falta estilo para fumar”. ¡Ja! Se requieren muchas cosas antes para ser un buen aficionado a los puros que “el estilo”. ¿Qué es eso?

El poeta mexicano Jaime Sabines escribió en su poema “El Peatón”, donde se refiere así mismo cómo poeta y eso, peatón, que los poetas no pueden ser reconocidos en la calle. No llevan una estrella en la frente, un resplandor visible o un rayo que les salga de las orejas. Igual que el peatón de Sabines, somos los fumadores de Puro, salvo que claro, llevemos un cigarro en la mano, en la boca o en el bolsillo de la camisa que nos haga notar cómo tales.

Esta es una nota en realidad es para los que no fuman puros quienes por cierto seguro no la leerán. Quien la lea, seguro, estará interesado o inmerso en el mundo del tabaco y sabrá a que me refiero con tan solo leer el título. Los fumadores de puro no tenemos forzosamente porqué cumplir con un cliché. ¿Con cuál? Con el impuesto, muchas veces mas no siempre, por el cine, por la T.V y por la sociedad en general.

El estereotipo de fumador de Puros es de un tipo que va de traje y es mejor si es un empresario o un jefe del hampa. Pareciera que no hay más. Afortunadamente, y lo sabemos de sobra quienes fumamos, los fumadores somos cualquier sujeto cruzando la calle. No es necesario enfundarse en un traje, llevar guantes ni sombrero para ser aficionado. Ojo. No digo que se pueda o que yo no lo haga, no, digo que no es necesario.

Pero más allá del aficionado de a pie, cómo yo, cómo muchos de nosotros, están algunos profesionales y dueños de tabacaleras.

Me fascina, luego, ver fotos del Gran Maestro Steve Saka, CEO de Dunbarton Tobacco & Trust, con su camisa desfajada en la galera o en el campo, a veces con gorra de béisbol y siempre sonriendo, relajado, feliz. NI se diga en su cuenta personal de Facebook, donde sube fotos cómo todos el día a día y no cómo un súper héroe -que para efectos del tabaco, personalmente, lo es-.

Ver a Don José “Pepín” García, CEO de My Father Cigars, con su guayabera blanca sonriendo y sabiendo que nos ha dado grandes momentos de fumada con sus ligas maestras. Ni se diga el Gran Pete Johnson, creador de la famosa marca Tatuaje, apareciendo ante las cámaras con su camiseta playera negra y sus coloridos bonitos tatuajes y me refiero a los de los brazos, aparte de los que fuma, obviamente.

De etiqueta, formal, casual o informal o cómo sea que nos plazca ataviarnos, lo que nos hace aficionados a los Puros, es el hecho de fumar y no tenemos porqué cumplir las expectativas de nadie más, si acaso las de nuestros cigarros en cuanto humedad, corte y encendido con propiedad. Lo demás son formas y no fondo.

Estamos los fumadores de a pie, los estanqueros, los profesionales y muchas veces los empresarios del tabaco, muchos de ellos, cómo nosotros, más allá del cliché.