LA EXPANSIÓN DEL MUNDO PIPERIL EN EL SIGLO XX: 3 HITOS HISTÓRICOS

Felipe Reyes, Chile /  IG: @pipalatina


Cuando tenemos en mente a un joven millennials del siglo XXI, pensamos en el típico “hipster” que se dejo crecer la barba, usa gafas con marco negro, lleva alguna prenda de ropa que sea estilo “Hunter bear” o leñador, bebe café descafeinado y leche sin lactosa en Starbucks, gusta de cervezas artesanales y un largo etcétera. Posiblemente no imaginaremos que este joven tenga alguna conexión con esa característica pipa del siglo XX que marcó a toda una generación. Tuve el privilegio de nacer en el ocaso del siglo veinte, de tal manera que tengo en parte una visión del siglo pasado y el buen legado que nos dejó entre ellos el arte de fumar tabaco en pipa.

Recordamos en los anales de la historia que después de que se descubre el tabaco en las Américas por los colonos españoles en sus expediciones al mundo desconocido, ellos vuelven con esta planta herbácea, perenne, que a través de los siglos ha tenido diferente caracterización y significación, siendo hija de su propia cultura; desde la connotación mística religiosa, aconsejable para la salud, hacia su utilización para el disfrute humano.

Con el paso de los años, es destacable un resurgimiento “moderno” de cómo fumar el tabaco, y en esto cumple una función relevante la pipa, que se abre paso con fuerza en el siglo XIX, con un alto índice mayoritariamente en la Aristocracia Europea acuñada a su tiempo.

No obstante, mi interés en este artículo es situarlos en el siglo siguiente, es decir, en el XX, tal vez de una manera somera o escueta - si lo quieren llamar así, exponiendo hitos de relevancia para el mundo piperil. Ésto, como impulso para que en algún momento cada cual pueda profundizar más en el tema, que claramente necesita un mayor estudio desde diversas fuentes bibliográficas.

El primer hito que quiero enunciar, sucede en el año 1904 con el Sr. llamado Alfred Dunhill. Para quienes estamos familiarizados en el mundo piperil, ese apellido podría llamarnos la atención, pero como un dato curioso en la historia, Dunhill no comenzó con su fábrica de pipas como su proyecto inicial. Alfred tenía una empresa de carrocería a caballos, y como un empresario con visión amplia, pudo prever de algún modo el acercamiento del mundo automovilístico, y debido al viento en un vehículo en movimiento, inventó y patentó el mismo año la “Windshield Pipe”, es decir, la pipa a prueba de viento, trayendo un revuelo en primera instancia en Inglaterra, y luego dando coletazos de éxito en Europa y porque no decirlo, en el mundo entero.

El segundo hito ocurre en la Navidad de 1914, durante la Primera guerra mundial, momento en que hubo una tregua o fraternización entre ejércitos enemigos. Para contextualizarles, cito a Henry WIlliamson, un soldado de diecinueve años de la Brigada de Fusileros de Londres, que escribió a su madre el 26 de diciembre.

"Querida Madre, te escribo desde las trincheras. Son las 11 de la mañana. A mi lado hay un fuego de coque, enfrente de mi un 'refugio' (mojado) con paja dentro. El suelo está descuidado en la zanja real, pero congelado en otros lugares. En mi boca hay una pipa presentada por la Princesa María. En la pipa hay tabaco. Por supuesto, dices. Pero espera. En la pipa hay tabaco alemán. Jaja, dices, de un preso o encontrado en una trinchera capturada. ¡Dios mío, no! De un soldado alemán. Si, un soldado alemán vivo de su propia trinchera. Ayer, los británicos y los alemanes se reunieron y se dieron la mano en el suelo entre las trincheras, intercambiaron recuerdos y se dieron la mano. Sí, todo el día de Navidad, y mientras escribo. Maravilloso, ¿no?...”

Al leer, podemos apreciar claramente que la pipa estuvo presente en ocasiones icónicas del siglo pasado, en el periodo tan dramático como colosal de la Primera Guerra Mundial – y la historia cuenta que en la Segunda Guerra Mundial también fue así. Pero para no redundar en cuanto a lo bélico, expondré otro punto histórico más competitivo, en el sentido más estricto de la buena cofradía en el mundo de la pipa; El campeonato mundial de fumada lenta”.

Legalmente constituida en España en 1975, la Federación Española de Pipa Club agrupa a los fumadores de toda España a través de sus clubes. "Cada club tiene sus socios de número variable", explica Antoni Pascual. "En Madrid hay dos clubes con unos 150 socios. En Barcelona cuatro o cinco con unos 500. En Sevilla hay dos clubes con unos 100. En total agrupamos entre 3.000 y 5.000 fumadores". Cabe señalar que la Federación de Pipa Club pertenece a un comité internacional que reúne 31 países, y este año celebrará en España el Campeonato del Mundo de Fumada Lenta, donde gana el participante que más tarde en fumar tres gramos de tabaco. Las reglas son sencillas: dos únicas cerillas y el mismo modelo de pipa para todos. Los campeones rozan las tres horas cuando normalmente no suelen superarse los 45 minutos con esa cantidad de tabaco. Curiosamente el fumador español más destacado de los últimos tiempos es el propio Antoni Pascual, récord de España Individual (3 horas y 6 minutos) y poseedor de cinco títulos de campeón nacionales. Pero la competición es para él algo anecdótico. "Mi pasión por la pipa es mi pasión por la gente y las ganas de compartir", dice. "Entre fumadores de pipa la conexión es casi instantánea: la gente te recibe, te abre las puertas. Tenemos muchas cosas en común". Y explica: "El fumador de pipa suele tener estudios universitarios o manifiesta un gran interés cultural. Es paciente, tolerante y moderado".

Con estos tres puntos de inflexión en la historia de la Pipa del siglo XX (Y muchos más que podríamos mencionar), hubo una notable expansión del uso de la pipa no solamente en Europa sino también en nuestra querida América Latina. A modo de convicción personal, creo que el mundo piperil nunca acabará, solo lo hará cuando ya no existan hedonistas, sibaritas, amantes del tabaco fumado en pipa y creo que eso está lejos por tener alguna fecha de caducación.